El tejido adiposo está infiltrado con macrófagos y su contenido de cadenas largas de
triacilgliceroles y ceramidas está incrementado en aquellas personas con LFAT aumentado,
comparado con sujetos obesos que tienen contenido normal de LFAT (Infiltración grasa hepática).
Las ceramidas o sus metabolitos podrían contribuir a dar efectos adversos de los ácidos
grasos de cadenas largas sobre la resistencia insulínica y la inflamación.
El tejido adiposo es un tejido conectivo especializado que funciona como el mayor
depósito de grasas en la forma de triglicéridos. El tejido adiposo es encontrado en los
mamíferos de dos formas diferentes: "tejido adiposo blanco" y "tejido adiposo marrón".
La presencia, el monto y la distribución de cada uno varía dependiendo de las especies.
La mayor parte del tejido adiposo es blanco, el que es el asunto principal del presente
artículo.
El tejido adiposo está localizado primariamente entre la piel, pero también se lo puede
ubicar alrededor de los órganos internos. En el sistema tegumentario, lo cual incluye a la
piel. Se acumula a niveles profundos, en la capa subcutánea, provee asi de aislamiento
del calor y frio.
El tejido conectivo está compuesto de adipositos que almacenan energía en la forma de
grasa, funciona como amortiguante y aislante del cuerpo. El tejido adiposo marrón es
muchas veces mal interpretado como un tipo de glándula, tiene una semejanza con un tejido
glandular, su color varía entre el rojo oscuro al tostado, reflejando su contenido
lipídico.
Sus reservas lipídicas son usadas cuando el animal es expuesto a bajas temperaturas del
ambiente, el color entonces se oscurece. En contraste con el tejido adiposo blanco, el
marrón está ricamente vascularizado y tiene numerosas fibras nerviosas del Sistema Nervioso
Autónomo por medio del cual recibe estimulos simpáticos para la estimulación de los
adipositos.
La grasa incluso sirve para propósitos estructurales. Aproximadamente 4% del peso del
cuerpo es debido a la grasa en los órganos, los músculos esqueléticos y el Sistema
Nervioso Central. Esta grasa algunas veces es señalada como "grasa esencial" porque
esos órganos dejarían de funcionar si desapareciera.
Tener muy poca grasa en el cuerpo es algo peligroso para la salud. El riesgo de muerte
prematura comienza a crecer cuando el IMC (Índice de Masa Corporal) cae por debajo de
18. El IMC o BMI en inglés se calcula multiplicando el peso en libras por 700 y dividiendo
el producto por el cuadrado de la altura en pulgadas.
Grasa y resonancia magnética - 02:42 min.
El tejido adiposo a la altura de la tercera vértebra lumbar ha sido cuantificado por
Resonancia Nuclear Magnética. Con la reducción del peso ocurre una significativa
reducción del IMC, la medida de la circunferencia abdominal y el tejido adiposo blanco. La
concentración total de Colesterol en el plasma, los Triglicéridos, la Insulina y la
malla de esteroles también decrese significativamente.
Las investigaciones sobre los tejidos y las células, conducidos por análisis de la
interacción transcripcional, han revelado un monto incrementado de fibrosis intersticial
en la obesidad abdominal, asociada con una infiltración de diferentes tipos de células
inflamatorias y sugiere que las alteraciones del fenotipo de preadipositos humanos,
inducidos por un ambiente inflamatorio, podría llevar a una síntesis excesiva de
componentes de la matriz extracelular cartilaginosa.
El tejido adiposo requiere de lipólisis enzimática. Una lipólisis disfuncional afecta
la homeostásis de la energía y puede contribuir a la patogénesis de la obesidad y a la
resistencia insulínica. Hasta ahora, la hormona "lipasa sensitiva" era la única enzima
conocida para hidrolizar triglicéridos en el tejido adiposo de los mamiferos.
Pero hoy se puede asegurar que hay una segunda enzima, la triglicérido-lipasa adiposa
(ATGL) cataliza el paso inicial en la hidrólisis de los triglicéridos. ATGL está altamente
expresada en el tejido adiposo de ratones y humanos.
El tejido adiposo blanco, ahora es considerado como un pivote hormonal, contribuye a la
inflamación sistémica al producir biomoléculas, incluyendo mediadores pro inflamatorios,
cuyo número estimable crece constantemente y su síntesis es alterada por la expansión del
tejido adiposo.
Estas moléculas son vertidas en el caudal sanguíneo y ejercen funciones metabólicas e
inmunológicas, como ilustra un extenso estudio con hormonas adiposas, como la leptina. Sus
funciones son esencialmente la comunicación cruzada entre órganos, para mantener el
equilibrio del peso y tiene vinculación entre el tejido adiposo y las complicaciones asociadas
con la obesidad.
Más información, en inglés, puede encontrar en morphemeremedies.com otros sitios del
autor de la fuente de este artículo, Peter Hutch: allhairlosstreatments.com y
beautymakeuptips.org