Continuación del artículo sobre la obesidad, viene
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En términos científicos, ocurre obesidad cuando una persona consume más calorías que él o ella
queman (la grasa es energía almacenada para luego destinar a la combustión interna de
los procesos del metabolismo).
Lo que causa el desbalance entre calorías ingresadas y calorías
egresadas puede diferir de una persona a otra. Genética, ambiente, causas psicológicas y otros factores
pueden todos jugar una parte.
La obesidad tiende a darse en familias, sugiriendo una causa genética. Cierto que las familias
comparte la dieta y el estilo de vida que pueden contribuir a la obesidad.
Separar esto de
factores genéticos es bastante dificultoso. De todas maneras la ciencia muestra que la herencia
está vinculada a la obesidad.
En un estudio, adultos que fueron adoptados cuando eran niños tenían pesos cercanos a sus parientes
biológicos más que a sus parientes adoptivos.
En estos casos la estructura genética tiene más influencia sobre
el desarrollo de obesidad que el ambiente en el hogar de la familia adoptiva.
Los genes no destinan irremediablemente a la gente a la obesidad. El ambiente tiene una fuerte influencia en
la obesidad. Esto incluye el estilo de vida, la conducta alimentaria y el nivel de actividad
física.
Los norteamericanos y en general, en la vida urbana hoy, tienden a comer alimentos con mucha grasa y
ponen gusto y conveniencia por delante de la nutrición. La mayoría no logra suficiente
actividad física.
Usted no puede cambiar su composición genética, si puede cambiar sus hábitos alimentarios y
nivel de actividad.
Factores físicos pueden también influenciar hábitos de alimentación. Mucha gente come en respuesta a
emociones negativas tales como el aburrimiento, el enojo o la infelicidad.
La mayoría de la gente con sobrepeso no suelen tener más problemas psicológicos que otras
personas de peso normal. Hasta un 10% de las personas medianamente obesas intentando perder
peso por su cuenta o a través de programas de reducción de peso tienen desórdenes de la
conducta alimentaria y suelen estar vinculadas a síntomas de depresión o baja autoestima.
Estas personas pueden tener más dificultad para perder peso y mantenerlo bajo que aquellas sin
desórdenes de la conducta alimentaria.
Si usted tiene exceso de peso por desórdenes alimentarios busque ayuda de profesionales tales como un psiquiátra,
psicólogo o médico clínico al menos.
Algunas enfermedades pueden llevar a la obesidad o a la tendencia a ganar peso. Estas incluyen
al hipotiroidismo, el sindrome de Cushing, depresión y ciertos problemas neurológicos que llevan
a la sobreingesta.
También, drogas tales como los esteroides y algunos antidepresivos pueden dar
ganancia de peso.